Macetas, jardineras y sustratos

La belleza de una planta puede ser enaltecida mediante una maceta, macetero o jardinera. Las hay para todos los gustos… con diferentes formas, colores y además fabricadas en diversos materiales.

En ellas plantaremos nuestras plantas, buscando la elegancia y el potenciar el ambiente perseguido, pero también debemos tener en cuenta que ellas van a interactuar de forma importante con el sustrato que van a contener.

Macetas, jardineras y sustratos

Por lo tanto, a la hora de elegir una maceta, macetero o jardinera decorativa, debemos hacerlo pensando también en qué planta vamos a plantar en ellas, el lugar de ubicación y el tipo de sustrato más adecuado. A continuación os damos algunos consejos.

Los colores oscuros absorben más el calor. Por lo tanto evitaremos utilizarlas en zonas que les dé el sol directamente durante muchas horas. Este calor se trasmite al sustrato perjudica al correcto desarrollo del sistema radicular de la planta.

La maceta, macetero o jardinera decorativa fabricada con materiales plásticos y metálicos, se suele calentar más que el barro. De la misma forma, el barro no barnizado o pintado proporciona mucha más transpiración y con ello una mayor frescura al sustrato.

En ocasiones, algunos de estos recipientes carecen de agujeros de drenaje ya que tienen inicialmente una función meramente decorativa (salvo las hidrojardineras, claro). En tal caso, debemos realizarlos ya que de lo contrario provocarán el encharcamiento del sustrato y la pudrición de las raíces.

Un factor importante es el peso del conjunto final. Al peso de la planta hay que sumar el de la maceta, sustrato y el agua que este es capaz de soportar en cada riego. Este factor es importante en formatos grandes colocados en balcones y terrazas.

En maceteros esbeltos, muy de moda en estos últimos tiempos, la altura necesaria de sustrato es muy alta. El agua por gravedad tiende a concentrarse en exceso en la parte inferior, el peso de la columna de sustrato excede en lo recomendable en esa misma zona, y la suma de ello empeora las características de un buen sustrato. La utilización de una buena capa de arcilla expandida o lava volcánica en la base de las mismas, resuelve este problema.

Así podemos ver que macetas, jardineras y sustratos, van más de la mano de lo que en un principio se puede llegar a pensar.

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